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El Código Civil y su impacto a la comunidad LGBT

El Código Civil de Puerto Rico fue establecido en el 1930, 32 años desde que la Guerra Hispano-Estadounidense culminará con la firma del Tratado de París. 32 años desde que la isla cambió de ser controlada por España a ser dominada por los Estados Unidos. Este documento fue influenciado por el Código Civil de España del 1889 (el cual a su vez fue influenciado por el Código Napoletano), el Código Civil de Luisiana y el Common Law de Estados Unidos.

Antes del Código Civil del 1930, Puerto Rico tenía otros documentos legales aplicados los cuales eran una mezcla confusa del nuevo régimen legal estadounidense y el Derecho Civil español, al cual estaba acostumbrado. Se puede decir que esto sigue siendo el caso ya que la mezcla de culturas coloniales nos envenenan para siempre cuestionar nuestra identidad como puertorriqueños. 

El Código Civil se define en el mismo documento como:

Más allá de ser una reglamentación o una serie de normas, es un reflejo de las características que nos constituyen como sociedad y de los valores que en común estimamos y aceptamos como fundamentales en el transcurso de nuestras vidas en comunidad.”  

En todo caso, el Código Civil del 1930 ha tenido varias enmiendas para reflejar la sociedad moderna en la que vivimos. Han añadido libros y artículos nuevos, pero estas enmiendas se han hecho poco a poco entre los años con varias vistas públicas y verificación detallada. El problema más grande de la reescritura del Código del 2020 es que—aunque se han estado discutiendo desde el 1997—el documento se realizó sin esas vistas públicas debido a la pandemia del COVID-19.

Se nota que el documento fue apurado, con errores gramaticales, palabras sin acentos, artículos que se contradicen o errores temporales (“La realidad social y jurídica de Puerto Rico, así como las relaciones familiares, personales, sociales y económicas en el año 1930, eran muy distintas a las que vivimos en el año 2019.”).

Aunque estos errores pueden ser corregidos luego de que el nuevo Código Civil pase, ese no es el punto. El punto es informar al pueblo antes que el documento más importante de Puerto Rico pase a ser ley. El punto es tratar este documento importante con cuidado, ya que le afectara a todo ciudadano. El pueblo no confía en su gobierno, y mientras sus procesos gubernamentales se sigan llevando a cabo escondidas, el pueblo nunca más confiará en ellos. 

El Código Civil es un documento extenso de 435 páginas, y para nada fácil de entender. Por esto, mi investigación será separada en tres artículos: el impacto a la comunidad LGBT, su impacto a la mujer, y la ambigüedad de sus palabras. 

Antes de y durante los procesos de cambiar el Código Civil, se habló mucho de actualizarlo para que incluyera a la comunidad LGBT. Pero con un gobierno homofóbico en control, muchos miembros de la comunidad estaban nerviosos de lo que esto podría significar. La representante María Milagros “Tata” Charbonier y el Presidente del Senado Thomas Rivera Schatz, dos figuras homofóbicas/Anti-LGBT, eran vocales en su apoyo al Código Civil. Las redes sociales explotaron con rumores, listando todos los derechos que serían eliminados a la comunidad LGBT. El miedo, la falta de claridad sobre el documento y las personas homofóbicas apoyándolo son elementos que aportaron a la desinformación que existe ahora. 

Existe mucha confusión sobre las diferentes versiones del Código Civil y sus diferencias, pero la única vigente es la que fue pasada por el Senado y aprobada por la gobernadora

La versión nueva del Código Civil tuvo varias inspiraciones de otros documentos legales de otros países. No obstante, por su contexto histórico tan importante, nos enfocaremos en comparar los cambios de los siguientes artículos con la versión del Código Civil de España.

El Matrimonio

El artículo 376 del Código Civil de Puerto Rico define el matrimonio como: 

“El matrimonio es una institución civil que procede de un contrato civil en virtud del cual dos personas naturales se obligan mutuamente a ser cónyuges, y a cumplir la una para con la otra los deberes que la ley les impone. Será válido solamente cuando se celebra y solemniza con arreglo a las prescripciones de aquella y solo puede anularse o disolverse antes de la muerte de cualquiera de los cónyuges, por los fundamentos expresamente previstos en este Código. 

Las personas naturales tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica.” 

Mientras que el Artículo 44 del Código Civil Español dice:

El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio conforme a las disposiciones de este Código. El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo.”

Lo preocupante del Artículo 376 es que en ninguno momento se especifica las parejas del mismo sexo. El matrimonio para Puerto Rico es una unión civil entre dos personas naturales. El Artículo 67 habla de los tipos de personas y las define como “las personas son naturales o jurídicas. Todo ser humano es persona natural.” El concepto de ‘persona natural’ es uno frecuentemente utilizado en la ley, pero no en la cotidianidad. Por ende, el uso de ‘persona natural’ es uno confuso para alguien que no ha estudiado leyes. Conectado al hecho de que la comunidad LGBT no se menciona ni una vez en las 435 páginas del Código Civil, le deja un agrio sabor a la boca del lector. Esto se puede malentender fácilmente dependiendo de la intención. Con un gobierno corrupto y la inexistencia de la separación de Iglesia y Estado, esto es más que preocupante. 

El Boletín Administrativo OE-2015-021 que estableció el matrimonio igualitario en Puerto Rico después de la decisión Obergefell v. Hogdes del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, dice que:  “Se ordena a las intrumentalidades, agencias, departamentos y corporaciones públicas de la Rama Ejecutiva que tomen inmediatamente todas las medidas necesarias para garantizar que los matrimonios entre parejas del mismo sexo reciban un trato igualatorio ante la ley y no sean discriminados por su orientación sexual.”  Se entiende que este documento sigue vigente, y como es una decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, va por encima del Código Civil. Entonces, si querían adaptar el Código Civil para ser más modernos, ¿por qué no definir el matrimonio así mismo? ¿Por qué no mencionar las parejas del mismo sexo y ser específicos en la intolerancia del discrimen por orientación sexual? 

A pesar de que se menciona que toda persona natural tiene derecho igualitario ante la ley, esto no es suficiente. La ley no funciona si hay ambigüedad. El Código Civil está repleto de ambigüedades, especialmente cuando se trata de la comunidad LGBT. El hecho es simple: No nos mencionan ni una vez. Usan todas las palabras para tratar de no mencionarnos. El silencio se siente, y este documento grita con su silencio. 

Cambio de Nombre y Género

El cambio más controversial y confuso sobre el Código Civil es el proceso de cambiar el nombre y el género en documentos oficiales. En la exposición de motivos sobre el artículo 694 dice: 

“Asimismo, en este Libro se dispone el proceso para las modificaciones del nombre y de sexo en el acta de nacimiento original. Nada de lo aquí instituido menoscaba el proceso establecido actualmente en los casos de una solicitud para que se refleje un cambio de género en la certificación de nacimiento. Según el estado de derecho actual, estas solicitudes se acompañarán con el pasaporte, la licencia de conducir o una certificación emitida por un profesional de la salud que tenga relación médico-paciente con el solicitante que acredite el género. En estos casos el Registro deberá expedir la certificación, salvaguardando los derechos a la privacidad.”

Antes de leer el artículo como tal, aquí podemos ver tres asuntos importantes: el documento hace una diferencia específica entre el acta de nacimiento original y la certificación de nacimiento, detallando que estos dos documentos tiene procesos separados; que no hay cambio en el proceso de cambiar el género en la certificación de nacimiento; y que el Registro otorgará la certificación, teniendo en mente el derecho a la privacidad. 

El proceso para obtener un cambio de género en la certificación de nacimiento, según la Carta Circular Núm. 3-18 del Registro Demográfico de Puerto Rico es: “Debes completar una solicitud del departamento, tener una de las siguientes: licencia de conducir o pasaporte con el género ‘deseado’ o certificación de un médico que tengas una relación médico-paciente en la que identifique la disforia de género y pagar $20 para cancelar sellos de rentas internas.”

El Artículo 694 de “Modificación del nombre y de sexo en el acta de nacimiento” completo dice:

“La modificación del nombre constituye una enmienda voluntaria admisible que sólo puede efectuarse en los casos y con las formalidades que la ley especial establece.

En el acta de nacimiento original no pueden autorizarse enmiendas sobre el sexo de nacimiento de una persona. El tribunal puede, mediante sentencia, autorizar al registrador a realizar una anotación al margen de la inscripción original del sexo de la persona cuando proceda una enmienda debido al cambio o modificación posterior del sexo de nacimiento.

En estos casos, sin embargo, no se autorizará la sustitución del hecho histórico, vital, del sexo de nacimiento. Solo en los casos en que peritos médicos determinen la ambigüedad del hecho del sexo de origen al momento del nacimiento y ese hecho conste inscrito en las actas del Registro Demográfico, podrá la autoridad judicial ordenar la sustitución del sexo de nacimiento en su origen en las actas del Registro Demográfico.

Nada de lo aquí instituido menoscaba el proceso establecido en los casos de una solicitud para que se refleje un cambio de género en la certificación de nacimiento. Estas solicitudes se acompañarán con el pasaporte, la licencia de conducir o una certificación emitida por un profesional de la salud que tenga relación médico-paciente con el solicitante que acredite el género. En estos casos el Registro deberá expedir la certificación, salvaguardando los derechos a la privacidad.”

Varios elementos hacen este artículo uno de los más difíciles de entender en todo el Código Civil. Como se estableció anteriormente, el acta de nacimiento y la certificación de nacimiento son dos documentos separados y este artículo se llama específicamente “modificación del nombre y de sexo en el acta de nacimiento,” así que, ¿por qué mencionar la certificación? ¿No sería más fácil añadir otro artículo, aclarando los pasos de seguir para cambiar la certificación de nacimiento?

Es confuso porque el Acta de Nacimiento se refiere al libro en el que se registran los eventos vitales de Puerto Rico, en este caso, los nacimientos,” me dijo la licenciada Omayra Toledo, secretaria y tesorera de True Self Foundation, Inc. “El Certificado de nacimiento es, sin embargo, el papel oficial que se nos entrega a solicitud de una parte interesada y luego del pago de aranceles donde aparece información sobre nacimiento.

Además, el documento indica que no se puede hacer un cambio completo del sexo de la persona en el acta al menos que “médicos determinen la ambigüedad del hecho del sexo de origen al momento del nacimiento.” ¿Qué significa esto? ¿Se refiere a las personas intersex? ¿Por qué no mencionarlxs específicamente? ¿Cual es la necesidad de la ambigüedad? El término intersex es uno conocido y utilizado en leyes de otros países, incluyendo las que discutire próximamente.

La ley 3/2007 de España sobre la “rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas” señala que la rectificación registral require que “le ha sido diagnosticada disforia de genero” y que “ha sido tratada médicamente durante al menos dos años para acomodar sus características físicas a las correspondientes al sexo reclamado” con un informe medico. Pero esos tratamientos “no serán un requisito necesario para la concesión de la rectificación registral cuando concurran razones de salud o edad que imposibiliten su seguimiento y se aporte certificación médica de tal circunstancia.” No hay diferencia entre original o copia ni anotación alguna.

Estados Unidos tiene diferentes leyes y procesos de cambio de género y nombre en documentos oficiales dependiendo del estado, pero un ejemplo parecido al de Puerto Rico es New Jersey. Las enmiendas de la sección 1 de P.L.1984, c.191 (C.26:8-40.12) de la ley “Babs Siperstein” del 2018 dice que el nuevo certificado de nacimiento tendrá el mismo significado del certificado original y este no será marcado como enmendado. Además, el departamento de Registro estatal colocaré el certificado de nacimiento original y todos los documentos relacionado al cambio bajo sello, la cual no será abierto al menos por orden jurídica o por la misma persona.

Existen artículos y leyes de estos países, a los cuales Puerto Rico quiere obsesivamente asemejarse por su pasado (y presente) colonial, que protegen a la comunidad Trans. Mencionan directamente la disforia de género, específica a la comunidad Trans e Intersex, y añaden la opción de un tercer género no-binario

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Para la comunidad trans representa mucho temor porque la redacción de la cláusula es muy confusa.  Parecería indicar que no se puede hacer el cambio de marcador (pero dice acta) y luego parece decir lo contrario a la vez se refiere a certificación, no al certificado.” Toledo indica, “Es como si a último minuto, se hubiera tratado de corregir lo que por virtud de jurisprudencia federal (Arroyo v. Rosselló) ya se había resuelto.  La discusión sería: ¿la primera oración que se refiere a Acta se relaciona con la última que se refiere a certificación?” 

El Código Civil tenía como propósito reflejar una sociedad moderna puertorriqueña, pero la realidad que refleja es que la comunidad LGBT+ no pertenece en esa visión. No es normal que yo esté casi un mes tratando de entender un documento legal que me afecta directamente. No es normal pedir ayuda para descifrar un artículo de una ley. No debería necesitar un grado universitario en leyes para comprender una ley. Así es como la desinformación y el miedo se riega por las redes sociales, los canales de noticias y los periódicos. 

Lxs proponentes del Código dicen que son cosas diferentes pero la realidad es que es confuso por la pobre redacción del artículo, especialmente cuando vemos que otros artículos no protegen a la comunidad LGBTTIQ+ cuando debieron haberlo hecho.  Habrá que esperar a que publiquen memoriales explicativos de cada artículo, si lo hacen y si existen, a ver a qué se referían,“ Toledo explica. 

En fin, es importante mantenernos informadxs. Es obvio que el gobierno de Puerto Rico pretende hacernos la vida difícil. Es tiempo de que nos vean, que seamos reconocidxs como ciudadanxs, que digan nuestros nombres. Yo no me conformo con la mediocridad y el mínimo que nos otorga el Código Civil. Nos merecemos más que eso, nosotrxs lo sabemos, y ya es hora que el gobierno de Puerto Rico lo sepa también. 

Si necesitas más información sobre cómo lograr la equidad para la comunidad Trans, pueden ir al website de True Self Foundation, ir a su página de facebook, instagram y twitter.